Dra. Marta Egea Simón. Medicina Interna. Hospital Ramón y Cajal. Madrid


Ultima actualización: abril de 2010.




La miasis es la patología producida por la infección de los tejidos por larvas de dípteros o comúnmente, moscas. Es una patología cosmopolita, aunque hay una distribución geográfica según la especie. La mayoría de las moscas productoras de miasis son más grandes que la mosca doméstica y poseen colores vistosos.



CLASIFICACIÓN DE LAS MIASIS.


Se puede realizar una clasificación según las características de la parasitación:


  1. 1.Dermatobia, Cordilobya, Hypoderma, Wohlfahrtia, Gasterophilus, Oestrus y Chrysomya son parásitos obligados en su fase larvaria, produciendo infestación en piel, mucosas, fosas nasales, oídos e intestino de mamíferos incluyendo el hombre. Los cuadros más graves son producidos por este grupo.


  1. 2.Sarcophaga, Cochliomyia, Calliphora, Lucilia, Musca, Fannia y Phaenicia depositan sus huevos o larvas en material orgánico en descomposición o muerto, ya sea animal o vegetal, formando parte de la fauna cadavérica, de manera que realizan vida parasitaria de forma ocasional al depositarse en heridas o cavidades con emisión de material purulento. No penetran la piel intacta pero sí pueden hacerlo a través de tejido necrótico.


  1. 3.Musca, Fannia, Stomoxys y otros producen miasis accidental al ingerirse los huevos o si estos llegan a las cavidades anal o genital.



Atendiendo a una clasificación clínica, podemos distinguir cuatro tipos de miasis:


  1. -Foruncular (afectación cutánea). Dermatobia hominis, Cordylobia antropophaga.


  1. -Cavitaria (invasiva). Cochliomyia, Chrysomya, Wohlfahrtia, Oestrus, Hypoderma y Phaenicia. Dematobia en ocasiones.


  1. -Superficial, en heridas o lesiones necróticas. Ocasionalmente pueden penetrar. Cochliomyia homnivora.


  1. -Orgánica (intestinal, urinaria y vaginal). Habitualmente de manera accidental al ser ingeridos.




MECANISMO DE TRANSMISIÓN


Las larvas pueden llegar a entrar en contacto con el ser humano, y de esta manera producir infección, de varias maneras: directa (lanzadas desde el díptero), o indirecta, ya sea a través de la puesta de larvas en ropa utilizada por el ser humano o a través de otros insectos en un mecanismo denominado foresia.


Ciclo vital habitual: puesta de huevos  → eclosión y salida de larvas → maduración y distintas fases del desarrollo larvario → estado de pupa → salida de mosca adulta.




PRESENTACIÓN CLÍNICA.


Foruncular: Nódulos eritematosos, inflamados de unos 2-5 cm con un pequeño orificio por donde salen los espiráculos de la larva para respirar. El huésped puede sentir dolor en relación a la reacción inflamatoria y a los movimientos de la larva. Puede producirse sobreinfección bacteriana. Suelen encontrarse en zonas expuestas del cuerpo. Clínicamente las lesiones semejan otras infecciones forunculosas de origen bacteriano. Se trata de una parasitación obligatoria.


- Dermatobia hominis (Bot Fly): se encuentra fundamentalmente en Centroamérica y Sudamérica. También llamados gusanos de cayena o gusanos macacos, produce la miasis cutánea foruncular o forunculoide. El individuo adulto (mosca) no se alimenta ni produce ninguna patología, es su larva la que se alimenta de tejidos vivos y es un parásito obligado. Para depositar los huevos en el hospedador, la mosca hembra los adhiere al abdomen de insectos hematófagos, que al picar al mamífero hospedador, producen un incremento de temperatura que hace eclosionar a los huevos. Estos pueden permanecer sin eclosionar durante 7-30 días a la espera del hospedador.


Las larvas penetran la piel de una manera activa y en unas 24 horas aparece una pápula eritematosa. A nivel subcutáneo la larva pasa por distintos estados de maduración hasta llegar al estado adulto, en el que cuenta con 2 ganchos periorales, 4-6 hileras abdominales de espinas y 2 espiráculos posteriores por donde respira y excreta. Ya en estado adulto migra hacia capas más profundas de la piel. Todo el proceso de maduración puede durar de 5 a 10 semanas. Finalmente, la larva en estado de prepupa, sale al exterior y cae al suelo, en donde, enterrada, pasa a fase de pupa hasta que emerge la mosca, que en sus 8-9 días de vida puede llegar a poner hasta 400 huevos.


Es posible que durante su estancia en el hospedador produzca sustancias antibióticas que dificulten la sobreinfección. No obstante el cuadro clínico se caracteriza por la aparición de pápulas cutáneas que se pueden sobreinfectar, en ocasiones nódulos subcutáneos que se pueden abscesificar, y puede aparecer anorexia, fiebre y caída del pelo. Las localizaciones preferidas son la oftálmica, facial, ótica, escrotal, tronco y extremidades, siendo la localización, el tiempo que tarda la larva en migrar y la posible sobreinfección, los que determinan el grado de complejidad de la infección.


El tratamiento se basa en asfixiar a la larva taponando el orificio que necesita para respirar, por ejemplo, con vaselina, de manera que obligamos a que salga. También se ha utilizado ivermectina local e inyección de sustancias paralizantes como lidocaína, para luego extraerlas. Se recomienda la administración de antibioterapia profiláctica.



- Cordylobia antropophaga (Tumbu Fly). África. Pone los huevos en el suelo y contamina la ropa. Al eclosionar las larvas son capaces de penetrar la piel, generalmente en las zonas del cuerpo cubiertas por la ropa, produciendo lesiones forunculosas en tejido subcutáneo, de manera similar a la D. hominis. Los niños son más frecuentemente afectados. La mosca adulto es de color marrón-amarillo y mide unos 6-12 mm. La larva llega a alcanzar los 13-15 mm, madura dentro de las lesiones forunculosas durante 8-10 días. El tratamiento pasa por sacar a la larva, a ser posible con una cobertura antibiótica.



Cavitaria: Localización en mucosas de la cavidad oral, nasal, genitourinaria, orbitaria, auricular. Son producidas por especies de moscas facultativas, y en ocasiones por obligadas. El cuadro clínico varía en función de la localización y se caracteriza por la presencia de nódulos, inflamación, tejido necrótico y secreción. A esta sintomatología se agrega la correspondiente al órgano afectado. En la forma auricular puede producirse perforación timpánica y extensión al sistema nervioso central. La miasis nasal puede ser muy destructiva, produciendo epistaxis de repetición, pudiendo perforar el tabique nasal y llegar al SNC, produciendo abscesos meníngeos.

La oftalmomiasis puede producir un cuadro de inflamación localizada y benigna, aunque dolorosa, cuando hay invasión de tejidos periorbitarios y la afectación es externa. Puede producirse afectación interna con penetración de las larvas del globo ocular, produciendo iridociclitis y también llegar a la cámara posterior, pero rara vez dañan el vítreo. La invasión subretinal es de mal pronóstico.


- Wohlfahrtia magnifica. Regiones cálidas de Europa, área mediterránea, norte de África, Asia. Se introduce en las cavidades naturales de los mamíferos, las larvas penetran por la mucosa, pequeñas heridas, picaduras, etc. Maduran en 5-7 días y caen al suelo en estado de pupa. Las infestaciones por Wohlfahrtia son difíciles de tratar ya que suelen aparecer muchas larvas y éstas son muy voraces, siendo en ocasiones necesaria la cirugía para su extirpación.


- Oestrus ovis. Distribución universal, asociadas al ganado ovino. Los huevos de esta mosca eclosionan en el interior de la hembra grávida, quien deposita las larvas en las fosas nasales del ganado ovino, su hospedador natural y de otros rumiantes tras lanzarlas durante el vuelo desde una distancia de hasta 0,5 m. Las larvas de primer estadio se fijan a la mucosa mediante sus ganchos bucales, desplazándose hacia los senos nasales y frontales, donde completan su maduración tras dos mudas, alcanzando el tercer estadio y el mayor tamaño en el hospedador (2-3cm). Posteriormente, descienden a las fosas nasales de donde caen al suelo. Tras 2-8 semanas en fase de pupa emerge la mosca adulta, que vive hasta cuatro semanas. El ciclo biológico requiere habitualmente varios meses (2-12 meses). El hombre puede ser infestado por O. ovis produciendo afección conjuntival, naso-faríngea y de conducto auditivo externo. Sin embargo, al ser un hospedador accidental, se ha considerado inviable el desarrollo de las larvas más allá de su primer estadio, lo que permite la resolución espontánea del proceso en pocos días.



De las heridas. Producidas por moscas que son atraídas por las lesiones purulentas y necróticas, principalmente por el mal olor. Las larvas generalmente permanecen en la región superficialmente, raramente migran a los planos profundos causando nódulos subcutáneos. Es raro pero pueden afectar a tejidos sanos.


- Cochliomyia homnivorax. Centro y Sudamérica. Es atraída por el olor de cadáveres y animales agonizantes, material purulento y secreciones de heridas. Las larvas viven sobre fluidos o sobre material que tenga consistencia semisólida. Las hembras depositan los huevos en número de 50-200 y los sitios preferidos son úlceras expuestas, heridas y cavidades. Estos huevos eclosionan entre 6-10 horas después de haber sido depositados, alimentándose las larvas del material en descomposición. Maduran y salen de los tejidos entre 6-10 días después , cayendo la larva en estado de pupa al suelo, y posteriormente el adulto volador.



- Intestinal. Se considera accidental al ingerirlas o si penetran por el ano y normalmente producida por larvas de mosca coprófagas. Pueden llegar a establecerse temporalmente en el intestino produciendo cuadro inespecífico de dolor abdominal y diarrea. Se eliminan rápidamente por las heces o con el vómito.



DIAGNÓSTICO.


El diagnóstico pasa por la visualización de las larvas produciendo invasión de los tejidos, teniendo en cuenta las características anatómicas que diferencian a cada especie.




HALLAZGOS PATOLÓGICOS.





TRATAMIENTO.


El tratamiento, se basa en la extracción de las mismas. Generalmente se recomienda el asfixiar a las larvas taponando su orificio de contacto con el exterior, para poder extraerlas en el momento en que intentar salir. Se recomienda tratamiento antibiótico profiláctico para evitar la sobreinfección bacteriana.


 

Miasis.