Mareo de viaje o cinetosis.
 

    La cinetosis es un fenómeno patológico derivado de la excesiva estimulación vestibular por los movimientos, hecho  que a su vez provoca la estimulación del centro del vómito. Se puede producir también en viajes en coche, avión, camello o elefante, si bien es mucho más frecuente en los barcos. Los niños muy pequeños –menores de 2 años- no  suelen padecen cinetosis por inmadurez del sistema laberíntico; de 4 a 10 años es la edad de mayor incidencia, y las personas mayores suelen tener síntomas más livianos. Existe una gran variabilidad entre unas personas y otras. Las mujeres son, en general, más propensas que los hombres.


Los factores desencadenantes, además del movimiento, son la lectura o fijar la mirada en objetos en movimiento, los camarotes cerrados o mal ventilados así como el consumo de bebidas alcohólicas o comidas muy copiosas. Las mujeres embarazadas, con la menstruación y las que toman anticonceptivos son más susceptibles.


Los síntomas más habituales son bostezos, sudor frío, somnolencia, sensación nauseosa, vómitos, inestabilidad y dificultad para la concentración. En los casos más pertinaces puede haber hipotensión y signos de deshidratación. En los niños menores de cinco años se manifiesta con alteraciones de la marcha (ataxia) y en los mayores con nauseas y vómitos.


La única manera de evitar la cinetosis es mediante una serie de medidas preventivas físicas y farmacológicas (Tabla 1).


Tabla 1. Consejos para evitar el mareo en barco.


Mirar hacia el horizonte, sin fijar la mirada en el mar.

Tumbarse boca arriba.

Estar en un lugar ventilado.

Evitar los movimientos de cabeza.

No leer.

Si se va sentado buscar un asiento en la parte media del barco.

Tomar fármacos para prevenir el mareo:

antihistamínicos.

escopolamina (no en menores de 12 años).

diazepan (no en niños).