Larva migrans cutánea.
La larva migrans cutánea es una infección producida por nematodos, habitualmente Ancylostoma brasiliensis y otros, que se introducen en el organismo a través de la piel y migran por el tejido subcutáneo –de ahí su nombre-, sin alcanzar nunca el tubo digestivo ya que son especies cuyo huésped definitivo no es hombre.

Para prevenir la infección se recomienda estar en la zona de la arena de la playa bañada por las olas del mar, así como el empleo de toallas. La enfermedad es autolimitada pero puede tratarse con albendazol, ivermectina o tiabendazol.